martes, 15 de junio de 2010

El otro yo

Y nos va costando cada vez más entender a ese otro q vive dentro de nosotros,
al incauto, al salvaje, al desordenado,
pero al único por quien vale la pena vivir nuestra vida.

Y si ganamos la partida perdemos la cabeza,
y con suerte no volvemos a encontrarla,
y con suerte sobrevivimos sin temor a morir,
y vivimos...

Y hacemos el pacto, nos desligamos del otro, del otro que no entiende,
y nos quedamos tan solo con el otro del otro,
con ese otro que está a punto de perder la cabeza.